martes, marzo 03, 2015

Admiración.

Será porque nací en Temuco,
pero siempre he sentido que pertenezco al sur.
La verdad es que todos mis recuerdos son creados, basados en historias y fotografías.
No recuerdo nada real, e igual siento que pertenezco al sur.
Pero recorro estas calles, y no hay nada más aquí que una ciudad como Santiago y Chillan.
No hay nada más que concreto, y personas caminando rápido y malls en construcción.

Y entonces no entiendo porque eso de pertenecer al sur, 
este no es el sur al que pertenezco,
este no es el mundo al que pertenezco!
Porque no importa donde esté, 

siempre, siempre,
tengo esa sensación interminable de que hay otros mundos por conocer.
Otras calles, otros concretos, otras personas.
Que nada de lo que me rodea es suficiente, porque el horizonte es infinito,

infinito!
Como espero algún día salir de aquí, y luego de allá, y después de más allá!
No hay un mundo al que pertenezca, excepto al de mi familia.

Ese es mi mundo.
No hay más pertenencia que los pies en la tierra excavando por historias.

Buscando vidas en el aire de otros corazones, 
tener la certeza, justa, impropia, ilusoria
De que hay otras calles allá afuera, otros concretos, otros bosques, otras almas.
Que hay algo más, que estas cuatro paredes, 

aveces invisibles, de rutinas y conocimientos,
que hay otros vaivenes, otros sentimientos, otras emociones, otras historias.

Otras vidas, fuera de la mía.