sábado, junio 20, 2015

Blue

Esto fue, crónicas de una muerte anunciada.


Y donde estaba yo?

No recordaba tanta pena junta.

domingo, junio 14, 2015

Te Mata

"Mi problema es que le entregué mucho al trabajo, a la empresa.
40 años, toda una vida y siempre estuve disponible.
Si hay que trabajar de noche? Yo lo hacía, no hay problema. Cambiar el turno? Ahí estaba yo.
Trabajar en fiestas? No importa, yo lo hago. Nunca pasé las fiestas con la familia, navidad, año nuevo, todo eso lo trabajaba.
Uno le entrega mucho. Y que hace la empresa?
Te agradece? Te ayuda con algo? No.
Te mata.
Eso hace, te mata"


Hombre de 70 años, jubilado de Codelco Ventanas.
Diagnosticado con Fibrosis Pulmonar Idiopatica (con una sobrevida de 3 a 6 años)

miércoles, junio 03, 2015

Hospital

Hospital es un lugar perdido en la dimensión del mundo.
Se pierden el tiempo y el espacio. No hay tiempo, no hay hora, no hay día.
No hay noche. 
Nunca anochece, por tanto nunca amanece.
Siempre la luz del fluorescente sobre las cabezas perdidas, ocultas, encendidas
Los ojos abiertos, con la misma cama, la misma maquina, el mismo sonidito constante, pi, pi, pi, pi, marcando el ritmo de los pasos que bailan solos un vaivén entre camas, cables, sondas y fichas.
No hay baile pero todos bailan, parte del paisaje a ojos ciegos.

Hospital es un lugar donde no hay dimensión.

Aveces no hay humanidad, porque la humanidad en si misma se convirtió en un fantasma de delantales y pecheras que deambula por los pasillos.
Aveces si la hay, y entre risas profesionales, emerge un llanto desconsolado que lo silencia todo.
Y entonces aparece la vergüenza y la humanidad, y te recuerda que estás en un lugar que la gente teme.
Todos tememos a hospital.


Todos le tememos al hospital.
A los fantasmas de sus pasillos, al mugir constante de las maquinas, al temblar de las ruedas avanzando hacia ti.
Al filo divinizante que salva tu vida....o la termina...

Todos tememos al hospital.
Porque es un lugar sin dimensión.
Lo único que no puedes perder, es la dimensión de tu cabeza.
Lo único que no puedes perder, es tu mente. Despierta, atenta. Fría, emocional, robotica, y empatica.

Es lo único que no puedes darte el lujo de perder...
En hospital.