No creo en dios.
Y no creo que las cosas pasen por algo,
Incluso aunque lo considere injusto, aunque no lo quiera, aunque patalee, aunque llore, aunque me indigne.
Yo no quería que me pasara esto, no se suponía que debía ser así.
Pero no tengo a nadie a quien reclamarle, a nadie a quien cuestionar.
A nadie que no sea humano.
No sé muy bien como incorporarlo en mi vida, así que supongo que lo niego.
Como incorporo la pérdida de alguien?
De alguienes
Como la incorporas?, después de patalear, después de llorar
Como sigues?
Como sigo?
Como me armo? Como me paro?
Mi perra se escabullía entre las sillas del comedor y me sentí un poco así.
Serpenteando en un laberinto que no se de donde salió.
A veces liviana, a veces pesada, a veces rápido, a veces lento.
A veces sin pausa, otras sin prisa.
Sin aire, con aire, sin cielo, sin sol.
Me muevo en el espacio como puedo
Me muevo en el mundo como aprendo
Aprendo vida como quiero
Quiero entonces lo que puedo.
Y acarreo penas,
acarreo esta pena,
como una piedrita en el zapato la negué.
Pero no es tan pequeña como una piedrita.
Pesa mucho como una roca
invisible que no me toca.
Aunque si lo hace, si me toca
Y cuando la siento me bota.
Hoy la acepto, la reconozco, la dejo ser.
Perdí a mis hermanos, no se donde están.
Perdió mi familia, nadie ganó.
Y no se como pararme después de eso, como volarme, como sentirme, como bailarme.
Entonces lo vuelvo invisible para que no me toque
Excepto hoy, hoy lo dejo, sin responderme nada.
Solo lo dejo.
Los extraño a mi manera, y les deseo bien.
Prenderé una vela esta vez.