Ya no me importa tanto ser la loca que se repite cosas.
Que se quema por dentro al sentir, que llora todos los días.
Ya no quiero ser la cuerda, la sensata, la centrada.
Ya no me importa escupir recuerdos y arrastrar emociones.
No me interesa apagar el incendio que siento adentro.
No trato de agüarme el vivir.
Ya no creo en la racionalidad.
No dejo de convivir con el caos que soy y el big bang que tengo.
A veces una explosión de ropa limpia que pasea entre la cama y la mesa.
Otras meto la cabeza en un tubo que marie kondo inspira.
Ah, que desastre
A veces soy un desastre y ya no me importa.
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