Estoy decidida a encontrar mi forma de vivir en el mundo.
La que me haga bien.
La que funcione para mi.
Aún no la encuentro, pero lo voy a hacer.
Tuve cero ganas de entrenar esta semana.
Apenas hice un poco el lunes,
Tenia cero ganas de hacer yoga hoy.
Me levanté por compromiso.
Me gusta la idea de lo que el movimiento entrega en términos exploratorios, creo que eso lo aprendí del ICC.
No tengo muy claro lo que entrega, pero se que va más allá de lo fisiológico y la secreción de endorfinas.
Creo que el movimiento puede acompañar procesos mentales de autoconocimiento, y en ese sentido supongo que puede acompañar procesos terapéuticos.
Me entrego a la idea de la exploración cuando no tengo ganas de hacer ejercicio.
Ni siquiera de las ganancias, ni siquiera de los beneficios.
Solo de la pregunta.
Que me pasa cuando me muevo y no tengo ganas?
Se aprieta mi cuerpo? Se tensa? Se cansa más?
Que efectos tiene el movimiento en mi cuerpo?
En mis sensaciones? En mi emoción?
Que pasa si? .....
Me gusta plantear más preguntas que respuestas.
Por que la pregunta es la que te lleva no la respuesta.
La respuesta es como un freno pegado tratando de avanzar con la bicicleta.
Aunque tengo tantas preguntas que me gustaría responder.
A veces me desespera, otras solo me motiva.
Me mueve un poco más a encontrar algo,
Quizás algo efímero, pero algo, que diga es mio.
Esto es mio, esto es lo mio.
Una forma, un funcionar, donde yo me sienta respirar.
Me quemaba por dentro.
Llegaba a los miércoles llena de angustia, ansiedad, dolor y malestar.
Terminaba los jueves sintiendo que podía respirar.
Era un respiro el encuentro conmigo.
Aprendí a validarme, a valorarme.
A cuidarme.
Estoy decidida a encontrar una forma de vivir que funcione para mi.
Estoy decidida a tener la forma de amar que funcione para mi.
Estoy decidida a ser la persona que necesito.
a soltar los miedos que ya no necesito.
A llorar los mares que me agobien,
A reír ridiculamente y callar egoistamente.
Dormir todo lo que necesito, dormir todo lo que quiero.
Dormir, dormir, y seguir durmiendo
Bailar para mi, descansar para mi.
Vivir para mi.
No se como partió.
Si lo pienso la verdad es que llevaba muchos años sin sentirme como hoy.
Creo que llevaba muchos años funcionando, o tratando..
Recuerdo el año que terminé la u y como no podía levantarme ni salir de la casa.
Como caminaba llorando.
Después como que me escapé, de santiago primero, después de chillan.
Me escapé a un sueño, a un espacio pequeño pero grande en esperanza,
donde dos comíamos en el suelo unos tallarines comprados en un local cercano.
Me acuerdo de ese momento. Era bonito.
Era como pacifico respirar la sensación de que solo se venían cosas buenas.
De que ahora me tocaba a mi, eso sentía.
Era mi turno de lograr lo que quería, salir, bailar, amar a quien amaba.
Y después...
Unos whatsapp, como si un papel se rompiera con furia,
lo rompieron todo.
Pero no me di cuenta en ese momento.
Mis hermanos menores desaparecieron, no los vi más.
Y llenan mi memoria como una imagen fantasmal plasmada en fotos y vídeos a los que aún no se si llorar.
No me di cuenta en ese momento, pero creo que eso lo cambió todo.
Desde ahí ya no recuerdo mas esa sensación de esperanza y respiro.
Ya no estuvo más.
Lo siguiente fue funcionar otra vez, funcionar, funcionar y seguir funcionando.
Vivir como si nadie lo notara, vivir como si fuese grande y no existiera.
Bailar como si supiera, trabajar como supiera, amar como si supiera.
"como" si supiera...
Y de repente, ya no se muy bien como llegué a donde llegué.
Quizás si lo se pero me cuesta verlo y me cuesta recordarlo por que a veces tengo una nebulosa construida en recuerdos, sensaciones y emociones.
Había dos Tae.
La que se desmoronaba, y la que seguía funcionando sin que nadie lo notara.
Me desmoronaba y ni siquiera yo lo sabía.
De ahí en adelante han pasado tantas cosas en el último año que también parecieran dos tae diferentes.
Un show de miles de personas, un viaje, una ilusión fugaz, un estallido.
Interno y externo.
- Siempre me es mas fácil admitir lo que me pasa cuando acaba -
Una cuarentena, una implosión, terminé de caerme a pedazos.
Terminé de caer.
Terminé.
Terminé.
Ya no más, esta soy yo, esto es lo que soy.
La diferencia entre este y el año pasado es sentir que puedo dar el salto.
Dejar de sentir que todo me supera; Lo que siento, lo que no, lo que vivo, lo que sueño y lo que me viven.
No todos los días son buenos, no todos los días son de seguridad y autosuficiencia
no todos los días son de paz.
Pero incluso en esos días malos, ya no tengo ese hueco enorme que dejaba mi cuerpo en una cascara débil y quebradiza.
El movimiento me ayuda a recordarlo.
Sentir me ayuda a recordarlo.
Dormir me ayuda a recordarlo.
