domingo, abril 16, 2017

La Pasión

"Nadie viene al padre sino por mi"

Ni siquiera sabía que recordaba esa frase y tantas otras muy escondidas en mi memoria.
Pero la complete en voz alta mientras Jesús la decía a sus discípulos - Que aún no eran apóstoles en ese momento. Y cada frase que completaba en voz alta era un flash, una imagen de la Ita diciéndolas. Ahí estaba ella, sentada en la mesa larga de la cocina con sus manos en ráfaga explicándome el amor de Jesús.
Estaba sentada a mi lado en misa, en la parroquia del barrio, estaba en la sala contigua dando catequesis a los adultos, estaba en el sillón del living preparando parejas para el matrimonio. Ahí iba ella, sentada en la silla de ruedas mientras mi tata la llevaba a misa.


La pasión, entendida como padecimiento.
Ah! ahora entiendo tu fortaleza, tu espíritu inquebrantable. Lo llevaste tal como lo aprendiste de Jesús, tu cruz te la montaste al hombro y seguiste. Seguiste por tu viejo, por tus hijos, y tus nietos.

Lastima para ti, que cual de todos salió más hereje.
Lamento ser tan pagana y biologicista Ita, pero tu enseñanza quedó en mi corazón más allá de lo que una biblia puede contener. Al final mis valores, quiéralo o no, siguen siendo cristianos, tal como tu los viviste. 

La pasión, ahora no como padecimiento sino como amor al prójimo, y lo que hiciste toda tu vida en diferentes tareas; construir uniones, cadenas de colectividad.

Y ahí estábamos todos, unidos por esos hilos invisibles e indestructibles.
Aquí estamos ita aún, tratando de mantener esos hilos, tratando de sembrar más raíces.
Aquí estamos poniendo el hombro.
Escríbeme un día y cuéntame como es tu cielo ya?


Te amo.