Hay algo en ella que no comprendo.
Cuando hacemos el amor se entrega del todo;
No hay molecula en ella que no se encuentre participando del acto.
Sus ojos, su pelo, su piel, puedo ver cada centimetro de su cuerpo, puedo poseerlo, es mio, en ese instante es mio. No se niega a nada, no importa lo extraña de la posicion o que tan pervertido pueda volverme, incluso violento.
Se deja llevar por mis manos como marioneta en un acto fantastico, a la vez que ataca mi ser como si fuese la ultima vez, como si siempre fuese la ultima vez..
Pero ya finalizado todo, la pierdo por completo.
Ni si quiera es que se vaya, ni si quiera se viste; simplemente se queda ahí, desnuda junto a mi cuerpo, silenciosa. Silenciosa y vacía.
Y ya no se a donde fueron a parar sus atomos, ni en que piensan los gemidos en mi oido que tanto me excitan cuando llega al climax.
En que pensará? A donde van a parar sus orgasmos, su cuerpo retorciendose de placer.
Porque algo es seguro, aqui no está-
Y como siempre cada noche duermo junto al cuerpo vacío de mi mujer, junto a un caparazon que jamas logre romper.
Solo en noches como esta quizás, vislumbrar el oscuro laberinto de su ser.
miércoles, abril 28, 2010
Publicado por
Sub.Realista
A Las
8:57 p.m.
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