De cierto modo me gustan nuestras dicotomías.
Me gusta comer tanto y más que tu, me gusta que otras comas más que yo.
Me gusta que mi desorden te saque de casillas, y que tu estructura sea tan obsesiva a ratos que no puedas dejar un correo sin leer en la bandeja de entrada.
Me agrada que sepas tanto que siempre tengas una respuesta, y me gusta saber tan poco que siempre tengo una pregunta.
Es siempre bonito que me mires con ternura cuando olvido una y otra vez la misma información, que me mires con ternura cuando repito una y otra vez la misma historia como si fuese la primera vez que te lo cuento, que me mires con ternura cuando me sorprendo hasta de las cosas más pequeñas.
Me gusta cuando lloras, y esa aura de superioridad queda guardada bajo la almohada. Cuando te vuelves niño afligido de penas y desasosiegos, y te das cuenta que todos los libros del mundo no sirven para consolar una lagrima.
Nunca dejo de entender que me aguantes tanto, admirando que te quedes al pie del cañón el tiempo que sea necesario para poder darme un abrazo cuando crees que lo necesito, incluso aunque te pida que no lo hagas.
Siempre es bueno cuando bailas aunque digas que no bailas y te muevas con la música como un niño rapeando, sin darte cuenta que estás bailando.
Me gusta, desde este caos que soy, hacerte saber, que las cosas improvisadas también pueden salir bien.
Siempre es bueno cuando bailas aunque digas que no bailas y te muevas con la música como un niño rapeando, sin darte cuenta que estás bailando.
Me gusta, desde este caos que soy, hacerte saber, que las cosas improvisadas también pueden salir bien.
Sigo sin entender que no te rindas, que no te rindas jamas, que no te rindas con la vida, que no te rindas con la universidad, que no te rindas con tu familia. Viéndote así, entiendo un poco más, porque nunca terminas de rendirte conmigo.
Entiendo un poco más porque no dejas de rendirte con este caos que soy, que no deja bajar la retaguardia.
Entiendo un poco más porque no dejas de rendirte con el desorden de mi mente que inventa palabras y repite historias, que pelea a diario tratando de huir quien sabe de que.
3 comentarios:
Hice un interesante ejercicio.
Me prometí no juzgar ni reflexionar sobre nada aquí escrito, pues no me corresponde. Solo hice un interesante ejercicio (Redundancia consciente)
1.- Tomé un post del 2006 del cuál solo me reí porque escribías "kien" (So 2006 dear, soo teenager).
2.- Tomé un post del 2011 al azahar para entender un poco más tu tormentosa mente en ese año, con otro ritmo, con otro amor, con otra perspectiva que tenías. Debo decir que lo único que ha crecido en chile desde el 2011 no son los movimientos sociales ni la coyuntura pre revolucionaria ni la manga de ahueonaos que enaltecen el año, quizás lo único que creció fuiste tú, y eso hace que todo haya valido la pena( o la alegría, según corresponda)
3.- Tomé este post, porque era el que salía en la portada, y me reí mucho.
Como conclusión: De nada sirve tener documentado el 80% de tus sensaciones durante los últimos 7 años, incluyendo lo familiar, lo económico, lo vocacional, lo amoroso, etc. Lo importante es verlo imbricado y conjugado en el hoy, en la presencia presente. Porque todo lo sólido se desvanece en el aire y las palabras (aunque estén en blogger) se las lleva el viento. Porque hay que traducir y saber saber, entendiéndolo como un proceso.
Dicho esto, te admiro un poco más, te entiendo un poco más, te quiero otro poco más y te invito otro poco más a perder el miedo, porque vas bien, porque estás bien, porque haces bien, porque me haces bien. Y porque, sinceramente, entre tus 5096947839 fotos en facebook y 459348759576 posteos emos, no hay etnógrafo que los lea.
Porque tampoco es necesario, porque como dice Neruda en un beso sabrás todo lo que he callado y porque tu sonrisa y tus ojos cargan todas las historias y todas las enseñanzas que estas páginas plantean de manera tan acrónica.
Mencionados mi 3 delitos al leer este blog, que sinceramente 1 de los 3 textos ya lo había leído, el primero no lo leí (solo leí "kien") y el otro lo leí suscintamente. Te pido perdón, te doy gracias, te solicito risas y te exijo ser feliz.
PD: Soy un anónimo.
Traduciendo, porque siempre explico mal: La historia (ojalá Salazar leyera esto), es memoria y la memoria está en movimiento, la historia no es una planilla ni un recuerdo agónico, la historia es una conjugación. La historia es nuestra, y la hacen los pueblos. La historia está pasando y no terminó de pasar.
La historia es que tengas sueño a las 10 de la noche, porque el hombre no ha muerto, porque la posmodernidad es una promesa falsa. Porque hay razones para estar cansado.
Te amo
Publicar un comentario