miércoles, junio 03, 2015

Hospital

Hospital es un lugar perdido en la dimensión del mundo.
Se pierden el tiempo y el espacio. No hay tiempo, no hay hora, no hay día.
No hay noche. 
Nunca anochece, por tanto nunca amanece.
Siempre la luz del fluorescente sobre las cabezas perdidas, ocultas, encendidas
Los ojos abiertos, con la misma cama, la misma maquina, el mismo sonidito constante, pi, pi, pi, pi, marcando el ritmo de los pasos que bailan solos un vaivén entre camas, cables, sondas y fichas.
No hay baile pero todos bailan, parte del paisaje a ojos ciegos.

Hospital es un lugar donde no hay dimensión.

Aveces no hay humanidad, porque la humanidad en si misma se convirtió en un fantasma de delantales y pecheras que deambula por los pasillos.
Aveces si la hay, y entre risas profesionales, emerge un llanto desconsolado que lo silencia todo.
Y entonces aparece la vergüenza y la humanidad, y te recuerda que estás en un lugar que la gente teme.
Todos tememos a hospital.


Todos le tememos al hospital.
A los fantasmas de sus pasillos, al mugir constante de las maquinas, al temblar de las ruedas avanzando hacia ti.
Al filo divinizante que salva tu vida....o la termina...

Todos tememos al hospital.
Porque es un lugar sin dimensión.
Lo único que no puedes perder, es la dimensión de tu cabeza.
Lo único que no puedes perder, es tu mente. Despierta, atenta. Fría, emocional, robotica, y empatica.

Es lo único que no puedes darte el lujo de perder...
En hospital.

2 comentarios:

Java Jabón dijo...

:(

Dr. Derek Shepperd dijo...

De ustedes, profesionales de la salud pública - en el sentido complejo, amplio y trascendental de lo público - depende que el hospital sea lugar de salud y no de enfermedad.

Yo creo que cansa pensar que uno se pierde en una multitud de humanos y no humanos, que alimentan a ese ser antropomorfizado pero también Leviatán que es la institución. Yo creo que cansa, pero también debería dar ánimos, que si la institución es la interacción de personas, entonces puede cambiar.

Lo único que no puedes perder en el hospital, es el sentido de hacer lo que haces. El cansancio es indicio de vida, y preámbulo al descanso.

Todo el ánimo y cariño del mundo