Siempre pensé que no me merecía sufrir por la negra.
Nuca fui un abuena dueña para ella.
Hasta que hoy pensé que ella si se merecia mi sufrimiento y el de todos nosotros.
Y la lloré un rio para que se vaya al cielo.
No creo en el cielo de los humanos.
Pero si en el de los perros
Porque
Todos los perritos se van al cielo.
lunes, enero 16, 2017
Publicado por
Sub.Realista
A Las
12:58 a.m.
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1 comentario:
Todos se van al cielo, porque se lo merecen.
Ella fue un regalo para nosotros, como son todos ellos que solo entregan y quieren. Recuérdala con amor y se feliz de que esté descansando.
Te amo.
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