jueves, mayo 03, 2007

-Solitude-

Iba escribir mucho, quería hacerlo en verdad, pero me detuve solo en una pregunta, en un par de fotos, otro par de recuerdos; y ahí quedo todo, mi mente se cerro como siempre lo hace, mi corazón se durmió y mis mejillas sintieron nuevamente la humedad de mil lágrimas que así como salieron, desaparecieron de la nada, dejando en el acto infinitas muertes sin entierro ni funeral que convirtieron todo en un torrente de ilusiones y desesperanzas que jamas podre secar. Solo me quedo convertir mi alma en una fuga de tristezas que no dejan de cantar a voz cortante, la dolorosa verdad que cada cierto tiempo suena en mi cabeza también, como el canto de un ruiseñor que sangra para teñir una rosa que de nada servirá. Es la sangre la que alimenta, que compone, que destruye también si así lo quiere, es la gracia de quien la busca, la añoranza de quien no la tiene y la desesperación de quien la obtiene. Todo este sin fin de palabrerias que nadie entenderá, ni siquiera yo, habría que preguntarle a mi subconsciente por que las escribió. Y sin embargo se que no fue en la inconsciencia que las escribí, si no en la peor de las certezas de saberme cuerda y a la vez carente de racionalidad, en que lloro sin cesar y siento que me pudro hasta el final; el tiempo lo dice todo, lo aclara, lo confunde, lo revuelve todo, convence de lo contrario a quienes creen en la felicidad y asombra a los renegados que ocultaron la verdad, es que todos parecen culpables en este juego de inmortalidad, porque nadie quiere saber si acaso las sombras pueden asesinar. No lo hacen, digo yo, pero parecen perseguirnos hasta el final, están ahí cuando nacemos, cuando odiamos, cuando amamos y cuando dejamos de hacerlo también, cuando nos quedamos solos, están ahí, peor que una peste o una enfermedad, nos recuerdan el camino hacia la oscuridad, nos recuerdan que en esta vida, la esperanza parece banal, las ilusiones confieren algo de elasticidad a esta rigidez que parece nunca acabar. Y aunque esta oscuridad en la que vivo, parece matarme, trato de llenar los espacios vacíos con pedazos de mi carne, mi propia carne, mi propia sangre, mi alma parece trisarse, separarse, las grietas se agrandan y la vida se me va; en dos, en tres, en cuatro palabras, en un paso, en un boleto, en un anden de la ciudad, en una canción mal grabada, en una coalisión de paradas; en un tumulto de gente que ya no está.
Iba a escribir mucho, quería hacerlo en verdad...

2 comentarios:

F. dijo...

cuando m vas a ir a buscar a la U?

yo ya t fui a buscar a tu trabajo

queria escribir pero prefiero decirtelo en persona



Te quiero!!

Java Jabón dijo...

a veces escribir hace mal....lo digo yo....ahora todos me retan cuando decido escribir...ahora todos me miran feo por decidir escribir...pero bueno que mas da, uno escribe cuando lo necesita y su alma asi lo requiere...
gracias por los viernes tae...estuvieron bastante buenos....no sabes cua feliz me hace erlos reir un rato.....aun cuando me saquen de quicios y no se apiaden de la pobre java......jjajaja
bueno te dejo niña tae lllena de merenge
tengoq estudiar romano.......(ahhhhhhhhhhh)
te quiero mucho y sonriele a la vida q es lo mejor
un besote y un abrazote